Investigadores del Laboratorio de Fotobiología Dermatológica desmienten algunos mitos sobre protección para el verano – UMA

Revelan que las cremas solares son efectivas cinco minutos después de su aplicación.

Evitar las quemaduras solares en verano, que conllevan daño celular, reduce las probabilidades de sufrir cáncer de piel, mientras que proteger adecuadamente los ojos de la radiación es clave frente a posibles cataratas futuras, según explica el profesor de Dermatología de la Universidad de Málaga José Aguilera.

En el caso de los ojos, que en ocasiones son los grandes olvidados en materia de radiación solar, es imprescindible protegerlos con gafas homologadas y de procedencia conocida, y “no importa tanto el precio como el sitio donde la compras”, según Aguilera, que es responsable del Laboratorio de Fotobiología Dermatológica de la UMA.

Las investigaciones realizadas por este laboratorio han acabado también con algunos mitos del mundo de la fotoprotección, como que es necesario aplicar el protector solar media hora antes de tomar el sol, y han confirmado que los protectores solares son efectivos en la piel ya cinco minutos después de aplicarlos.

Además, las cremas se pueden utilizar después de la fecha de caducidad, siempre y cuando estén en buen estado y se hayan conservado correctamente, pero como las opciones de que se hayan estropeado son muchas, este científico del grupo ‘Cáncer Cutáneo’ insiste en que “es mejor comprar un bote nuevo” que garantice su eficacia.

El equipo del laboratorio de fotobiología dermatológica de la Universidad de Málaga trabaja en la búsqueda de nuevas tendencias en fotoprotección, un tema que cobra protagonismo en verano, pero que no entiende de estaciones.

Sombra en horas centrales
La receta para reducir el riesgo de quemaduras solares en latitudes como la española pasa por permanecer a la sombra durante las horas centrales del día, evitar exposiciones prologadas al sol, protegerse con ropa adecuada, usar gorros y protector solar, detalla el experto de la UMA.

Sus recomendaciones pasan por no exponerse al sol entre las 11:00 y las 17:00 horas en la época estival porque la incidencia de radiación solar ultravioleta que hay a esas horas “es la más alta del año”.

En verano, una persona de piel blanca, ojos claros -azules, verdes o color marrón- y pelo castaño, solo necesita veinte minutos de exposición solar durante las horas centrales del día para desarrollar una “mínima dosis eritematosa” -rojez leve de la epidermis-.

Pero incluso una rojez de la piel aparentemente leve conlleva “un daño significativo” en el ADN celular de los queratinocitos de la epidermis, por lo que “conocer los horarios y los tiempos es también muy importante” y un aspecto que hay que añadir a la receta, ha recalcado.

Al sufrir una quemadura solar -eritema-, que es el principal riesgo de un organismo al exponerse en exceso al sol y sin protección, lo que ocurre en el cuerpo es que se produce un daño en el ADN de las células de la piel y “se rompe”.

El tiempo de exposición que una persona puede tolerar antes de quemarse varía muchísimo de un organismo a otro y está directamente relacionado con su fototipo, de modo que mientras más moreno sea el individuo mayor será el tiempo que podrá permanecer al sol sin que su ADN se dañe.

En caso de que una persona quiera o deba exponerse por cuestiones laborales, por ejemplo, desde la UMA cuenta con una aplicación que te permite calcular el tiempo que llevas expuesto al sol y saber cuando es el momento de retirarse, la UV-DERMA.

Protegerse a diario
“Un día de playa no es el problema, el problema es no protegerse a diario” cuando sales a correr, a comprar el pan o a pasear al perro, aclara José Aguilera.

Además, indica que cuando se nota calor al tomar el sol, lo que se sienten son los rayos infrarrojos del astro rey, que incomodan pero no queman, los que hacen más daño son los rayos ultravioleta, que son fríos y su efecto no se siente hasta pasadas unas horas.

En el laboratorio que dirige este profesor de la Universidad de Málaga, ubicado en el Centro de Investigaciones Médico Sanitarias de la UMA (CIMES), uno de los pilares es la Unidad de Fotodiagnóstico, hoy un referente a nivel nacional, cuya labor está centrada en el diagnóstico de enfermedades cutáneas relacionadas con el sol.

Reproducen patologías en busca de soluciones que se adelantan a los problemas, investigan los filtros solares para hacerlos más eficientes y duraderos, sintetizan sustancias copiadas de la naturaleza y desarrollan nuevas tendencias en materia de fotoprotección.

Por supuesto, también atienden a pacientes que llegan hasta ellos con casos complejos, derivados desde hospitales públicos y privados de toda la región.

El estudio de la sensibilidad de las personas frente al sol, la influencia de factores externos como perfumes o medicamentos y la reproducción de lesiones mediante fotoprovocación con luz, son los tres pilares básicos de la Unidad de Fotodiagnóstico de la UMA.

Fuente: https://www.uma.es

Más artículos de la Universidad

Suscríbete al Grupo Tordesillas​

Introduce tu email y recibirás las novedades del Grupo Tordesillas mensualmente en tu correo electrónico.

Rolar para cima
Resumo de privacidade

Este site usa cookies para que possamos oferecer a melhor experiência de usuário possível. As informações de cookies são armazenadas em seu navegador e executam funções como reconhecê-lo quando você retorna ao nosso site ou ajudar nossa equipe a entender quais seções do site você considera mais interessantes e úteis.

Cookies estritamente necessários

Os Cookies Estritamente Necessários devem estar sempre ativados para que possamos salvar suas preferências de configuração de cookies.

Cookies de terceiros

Este site usa o Google Analytics para coletar informações anônimas, como o número de visitantes do site ou as páginas mais populares.

Deixar este cookie ativo nos permite melhorar nosso site.